Justo hoy, cuando el mundo reflexiona sobre la importancia de cuidar la salud mental, Baní amanece estremecido por una noticia que nos duele a todos: el señor Santo Tejeda Andújar, de 43 años, fue hallado sin vida en el sector Las Colinas, en un aparente suicidio. Un hecho que trasciende la crónica policial para convertirse en un grito de alerta social.
Mientras las instituciones lanzan mensajes de prevención y los medios difunden números de ayuda, la realidad golpea más cerca de lo que queremos admitir. ¿Cuántos Santos Tejeda hay caminando entre nosotros, cargando silenciosamente con la tristeza, la ansiedad o la desesperanza sin recibir atención ni comprensión?
Hablar de salud mental no puede seguir siendo tabú, ni asunto de un solo día al año. Detrás de cada sonrisa rota hay historias de abandono emocional, de pobreza, de soledad y de falta de políticas públicas efectivas. No basta con conmemorar; hay que accionar.
El Ministerio de Salud Pública dispone del centro de contacto “Cuida tu salud mental” (809-200-1400), una herramienta valiosa, pero aún insuficiente si no llega a quienes más la necesitan, si no hay seguimiento, si no se educa desde las escuelas, las iglesias, las comunidades.
Hoy, el caso de Santo Tejeda Andújar debe servirnos para mirar de frente una verdad incómoda: la salud mental sigue siendo una deuda pendiente en la República Dominicana. Y cada vida perdida por causa del silencio es un llamado urgente a romperlo.

